miércoles, 18 de mayo de 2016

Retraso Mental

Historia 

Scheerenberger (1987)1, señala que la evolución de las distintas concepciones y tratamiento de las personas con retraso mental en las últimas décadas pueden entenderse como un cuarto de siglo prometedor. Sin embargo, las definiciones y concepciones actuales del retraso mental todavía muestran influencias del pensamiento desarrollado durante varios siglos (Wodrich, 1986 citado en Verdugo, 1995)2. En esta línea podemos hablar de tres tendencias históricas en la definición de retraso mental:
  1. En primer lugar el retraso mental se identificó con la incompetencia para satisfacer las demandas de la vida. El concepto surge como una necesidad social, cuya finalidad era la de proteger los derechos de propiedad de los ricos. En 1324 se promulgó la ley «King’s Act» en la que los denominados «idiotas» se les consideraba incapaces de manejar sus propios negocios, por lo que sus propiedades pasaban a la corona.
  2. El «King’s Act» también distinguió al «idiota», considerado como un estado congénito y sin posibilidad de remitir, del «lunático», que se asumía como un estado transitorio, siendo la habilidad mental deficitaria lo que distinguía ambas condiciones.
En el siglo XVI, Fitzherbert realizó uno de los primeros intentos de definición del RM:
«...Es idiota de nacimiento una persona que no puede contar o numerar 20 peniques, ni puede decir quién fue su padre o su madre, ni decir su edad, etc., con lo que puede parecer que no tuviere entendimiento de lo provechoso y lo nocivo para él.» (Scheerenberger 1983)
Además de estas habilidades funcionales, la habilidad mental requería una evaluación y su importancia diagnóstica se vio consolidada con el trabajo de Binet a comienzos de nuestro siglo. Es por tanto la falta de habilidad cognitiva general lo que viene a reconocerse como una segunda tendencia histórica de la definición de retraso mental.
  1. La tercera tendencia provino de los médicos que fueron quienes primero se ocuparon de la evaluación del retraso mental, a través del análisis de su etiología. Asumían que la condición de retrasado era causada por una patología orgánica, pero fueron incapaces de localizar signos objetivos distintivos del retraso mental.
Hasta el siglo XIX el retraso mental no tuvo una conceptualización claramente diferenciada de otras patologías. En los primeros trabajos no se diferenciaba al deficiente mental del sordomudo, criminal, epiléptico o loco. Se consideraba a menudo una variante de la demencia. Por otro lado se entendía que sus causas estaban relacionadas con una patología biológica. Esquirol en 1818, plantea por primera vez la definición de idiota, diferenciándola de la demencia y de la confusión mental; según este el retraso mental se caracteriza por un déficit intelectual constata ble, de origen orgánico e incurable, se trata por tanto de una agenesia intelectual, en la que la inteligencia nunca ha llegado a desarrollarse.
En el siglo XIX comienzan a desarrollarse intentos educativos y terapéuticos. La primera experiencia de educación y tratamiento es llevada a cabo por Jean Itard que influenciado por las ideas de Locke, entiende que las capacidades humanas son casi infinitas y están determinadas por el ambiente. La perspectiva que se corresponde con esta visión sigue una línea humanista y romántica. Jean Itard, utilizó una variedad de técnicas para educar y socializar al «niño salvaje de Aveyron», el niño no llegó nunca a convertirse en una persona normal, pero Itard demostró que una persona diagnosticada de «idiota» podía llegar a aprender determinadas habilidades sociales con un entrenamiento sistemático adecuado. Este primer intento, aunque no fue calificado como positivo en su época, tuvo importantes repercusiones a lo largo del siglo XIX, como se demuestra en los primeros trabajos de su discípulo Seguin, quién publicó el primer trabajo sobre la deficiencia (La instrucción fisiológica y moral de los idiotas) y demostró la posibilidad de entrenar a los retrasados mentales, mediante un sistema educativo llamado «método fisiológico».
En los últimos años del siglo XIX y principios del siglo XX, el estudio científico de la deficiencia mental comienza a aportar claves importantes para la comprensión de la naturaleza de ésta. Además de distinguirse de la enfermedad mental, se toma conciencia de las múltiples causas y niveles de retraso, y gracias al desarrollo de los tests de inteligencia se unifica el criterio diagnóstico favorenciéndose la creación de aulas específicas para el retraso mental.
En el siglo XX las definiciones se basan esencialmente en los dos criterios siguientes o bien en uno solo de ellos:
  1. Distribuciones estadísticas de la inteligencia, asignando determinado nivel al retraso en la ejecución intelectual.
  2. Problemas en la conducta adaptativa. En este sentido las definiciones y clasificaciones sociológicas han sido las que han puesto mayor énfasis en el criterio de «adecuación social». El fracaso para adaptarse al ambiente constituye el criterio fundamental en la definición clásica y ha sido adoptada por diversos autores.
Tredglot en 19374 propone una de las concepciones clásicas al concebir el retraso mental como aquella persona incapaz de llevar una vida adulta independiente. Primero dividió las anormalidades de la mente en tres grupos: alteración mental, deterioro mental y desarrollo incompleto. La deficiencia mental podría aplicarse a los tres grupos, si bien el neurótico y el psicótico pueden tener problemas similares a los de las personas con retraso, estas pueden sufrir una pérdida de capacidad más que a una ausencia de la misma. Incluso la persona psicótica puede recuperar su capacidad mientras que la retrasada podría considerarse como una persona permanentemente afectada. Elretraso mental se correspondería más con el término «amencia» (ausencia de mente), mientras que la enfermedad mental se relacionaría con el término «demencia» (pérdida de mente). Para Tredgold (1937) la concepción de RM incluye: desarrollo incompleto, ineducable (incapacidad de beneficiarse del sistema educativo ordinario), bajo CI, incapacidad para mantener una vida independiente y comportamiento global dasadaptativo.
Las connotaciones asociadas al concepto de este autor suponen:
  1. Un desarrollo mental deficiente o incompleto que aparece en una edad temprana de la vida (antes de los 18 años).
  2. La etiología puede residir en factores hereditarios o en deficiencias o lesiones pre, peri o postnatales.
  3. La lesión se localiza fundamentalmente en el cerebro.
  4. Es básicamente incurable y sin posibilidad de mejorar sustancialmente.
  5. La condición no experimenta grandes variaciones.
(Doll de 1941 a 1953; citado en Verdugo, 1995) sugirió una definición en la que aparecen 6 conceptos que se han considerado esenciales para una adecuada definición del RM:
  1. Incompetencia social.
  2. Debida a la subnormalidad.
  3. Desarrollo estancado.
  4. Que se mantiene en la madurez.
  5. De origen constitucional.
  6. Esencialmente incurable.
Kanner en 19575, estableció que el grado de debilidad mental estaba relacionado con el grado de dependencia social del sujeto. Sin embargo la adopción del criterio de inadaptación entendido como consecuencia de un bajo CI como único requisito, fue objeto de numerosas críticas referidas a la dificultad de medir con fiabilidad el fracaso en la adaptación social, y que apuntaban la posibilidad de que los déficits en esa adaptación social pudieran deberse a causas diferentes a las habilidades mentales deficitarias. Se indicó por ejemplo que un sujeto podía ser considerado como retrasado en un ambiente y en otro no.
Podemos resumir la evolución histórica de las concepciones del RM haciendo referencia a 2 momentos:
  1. Antes del siglo XX, cuando se diferenció claramente de la demencia y de otras patologías, aunque de algún modo hasta 1959 siguen vigentes las tesis biologicistas del RM, considerando a este como una alteración constitucional del sistema nervioso central.
  2. A partir del siglo XX, donde las propuestas de la AAMR en 1959 marcarán una pauta de concepción ampliamente aceptada en los medios científicos y profesionales.
En el siglo XX el concepto de RM se ha estudiado en diferentes enfoques hasta que se ha llegado a una definición unificada. Los modelos psicológicos más importantes de análisis del RM han sido el psicométrico, el psicodinámico, el cognitivo y el de análisis funcional o comportamental.
Desde una perspectiva aplicada, los modelos han evolucionado lentamente desde una predominancia de los criterios psicométricos, que exclusivamente tenían en cuenta el CI, hasta incorporar más o menos explícitamente los aspectos de adaptación social.

Retraso Mental o Discapacidad Intelectual 
Retraso mental o discapacidad intelectual y del desarrollo es una afección diagnosticada antes de los 18 años de edad que incluye un funcionamiento intelectual general por debajo del promedio y una carencia de las destrezas necesarias para la vida diaria.
Es una anomalía en proceso de aprendizaje entendida como la adquisición lenta e incompleta de las habilidades cognitivas durante el desarrollo humano que conduce finalmente a limitaciones sustanciales en el desarrollo corriente. Se caracteriza por un funcionamiento intelectual significativamente inferior a la media, que tiene lugar junto a limitaciones asociadas en dos o más de las siguientes áreas de habilidades adaptativas: comunicación, cuidado personal, vida en el hogar, habilidades sociales, utilización de la comunidad, autogobierno, salud y seguridad, habilidades académicas funcionales, ocio y trabajo.



Síntomas del Retraso Mental 

    • Comportamiento infantil continuo
    • Disminución en la capacidad de aprendizaje
    • Incapacidad para cumplir con las pautas del desarrollo intelectual
    • Incapacidad para satisfacer las exigencias educativas en la escuela
    • Falta de curiosidad
Nota: los cambios a comportamientos normales dependen de la gravedad del padecimiento.
El retardo mental leve puede estar asociado con la falta de curiosidad y un comportamiento tranquilo.
El retardo mental severo está asociado con un comportamiento infantil durante toda la vida.
Causas del Retraso Mental 
El retraso mental afecta alrededor del 1 al 3% de la población y existen muchas causas, pero los médicos encuentran una razón específica en sólo el 25% de los casos.                                                                       Una familia puede sospechar que existe retardo mental si las habilidades motrices, del lenguaje y de autoayuda no parecen desarrollarse en un niño o cuando se están desarrollando a una tasa mucho menor que la de sus compañeros.
La deficiencia para adaptarse (ajustarse a nuevas situaciones) de manera normal y crecer intelectualmente puede hacerse evidente en los primeros años de vida del niño.                                                                       En los casos de un retardo leve, el reconocimiento de estas deficiencias puede tardar hasta la edad escolar o posteriormente. El grado de deterioro a causa del retardo mental varía ampliamente desde retardo con profundo deterioro hasta retardo leve o limítrofe.                                                                                                   Actualmente se hace menos énfasis en el grado de retardo y más en el grado de intervención y cuidados necesarios para la vida diaria.
Los factores de riesgo están relacionados con las causas, las cuales pueden dividirse a grandes rasgos en varias categorías:
Infecciones (presentes al nacer o que ocurren después del nacimiento)
    • CMV congénito
    • rubéola congénita
    • toxoplasmosis congénita
    • encefalitis
    • infección por VIH
    • listeriosis
    • meningitis
  •     Anomalías cromosómicas

    • eliminación cromosómica parcial (síndrome del maullido de gato)
    • translocaciones cromosómicas (un gen localizado en un punto inusual en un cromosoma o en un cromosoma distinto al usual)
    • defectos en los cromosomas o en la herencia cromosómica (síndrome del cromosoma X frágil, síndrome de Angelman, síndrome de Prader-Willi)
    • errores en el número de cromosomas (síndrome de Down)

  • Ambientales
      • síndrome de privación
  • Anomalías genéticas y trastornos metabólicos hereditarios
      • adrenoleucodistrofia
      • galactosemia
      • síndrome de Hunter
      • síndrome de Hurler
      • síndrome de Lesch-Nyhan
      • fenilcetonuria
      • síndrome de Rett
      • síndrome de Sanfilippo
      • enfermedad de Tay-Sachs
      • esclerosis tuberosa
  • Metabólicas
      • hipotiroidismo congénito
      • Hipoglucemia (diabetes mal regulada)
      • síndrome de Reye
      • hiperbilirrubinemia (niveles muy altos de bilirrubina en los bebés)
  • Nutricionales
      • Desnutrición
  • Tóxicas
      • exposición intrauterina al alcohol, cocaína, anfetaminas y otras drogas
      • intoxicación con plomo
      • intoxicación con metilmercurio
  • Traumatismo (prenatal y posnatal)
      • hemorragia intracraneal antes o después del nacimiento
      • falta de oxígeno hacia el cerebro antes, durante y después del nacimiento
      • traumatismo craneal grave



    FUENTES DE INFORMACIÓN:
      -Carmen Vargas Vargas
Psicóloga Coordinadora del Área de Disminuidos Psíquicos del Benito Menni,
Complejo Asistencial en Salud Mental. Barcelona.

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